Charlie Chan, una lectura del Singapur diverso por Javier Redondo.

Vivo en Singapur desde hace seis años. Lo llaman “Introducción a Asia” y no les falta razón. Aquí convivimos cuatro razas diferentes con culturas y creencias muy diversas (chinos, malayos, tamiles y occidentales), en una isla pequeña cuya supervivencia ha estado en duda desde que la forzaron (si, la echaron) a ser independiente, hace más de cincuenta años.

Yo lo llamo el país laboratorio. La insularidad, el pequeño tamaño, la convivencia de razas y las muchas presiones y amenazas externas han forzado a sus dirigentes (especialmente al padre de la nación, Lee Kuan Yew) a buscar soluciones sociales imaginativas y pragmáticas -y no siempre populares en occidente- para sobrevivir. Soluciones que no funcionarían en otros países.

La historia de Singapur es fascinante. El título de la primera biografía de Lee Kuan Yew, “Del tercer al primer mundo” refleja el increíble salto dado por este país en tan corto espacio de tiempo. Conocemos el Singapur del primer mundo, pero desconocemos el increíble proceso que les llevó allí, y que explica la fractura generacional que existe entre los jóvenes y sus abuelos, y la peligrosa y cada vez más acelerada desaparición del mundo de ayer. La paranoia de los gobernantes de Singapur está justificada.

El libro de Sonny Liew es sencillamente soberbio. Tiene múltiples capas. Por un lado, somos testigos de la biografía del artista Charlie Chan Hock Chye, que nos engancha no sólo por la historia en sí sino también por el contexto exótico en el que se enmarca. En paralelo exploramos sus diferentes fases creativas y estilos artísticos. Encima de todo esto vamos acompañando a Singapur por su increíble historia. Y no puedo revelar la sorpresa final. No, no puedo.

Quiero dejar claro que no suelo leer novelas gráficas o comics salvo los típicos Tintín, Asterix y demás. Leo mucho, un poco de todo, pero no soy un friki de la novela gráfica. Sin embargo, este libro me fascinó. Este Sonny Liew es un auténtico genio, y los no iniciados en el mundo del cómic disfrutarán de la lectura tanto como yo.

Gracias Enrique por tener la valentía de meterte en este lío.

Javier Redondo. Ingeniero. Trabajando y viviendo en Singapur.

 

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